Cara de Ángel es uno de esas obras que Otto Preminger creó, formando una serie de exuberantes film noirs melodramáticos distinguidos por su trasfondo psicológico y por las habituales temáticas sobre la obsesión y el amor perverso. El guión, parte de un relato de Chester Erskine, y fue escrito por Oscar Millard, Frank Nugent, y con la inestimable ayuda de Ben Hecht, aunque no fuera reconocido.
El título de la obra de Otto Preminger es una ironía, ella es falsamente angelical, a pesar de que la imagen en pantalla de Diane (Jean Simmons) es cuidadosamente dulce, sus acciones en toda la película se caracterizan generalmente por el egoísmo, la maldad y el rencor. Sin embargo, Diane es en cierta forma un femme fatale atípica, sus motivaciones de hacer el mal no son ni la codicia ni la extorsión, sino que parece estar impulsada por la soledad y el deseo de la atención.
Robert Mitchum, el chico predilecto del cine negro, encarna el papel de Frank Jessup un conductor de ambulancia, que tras dirigirse a una mansión en Beverly Hills para auxiliar en el último momento a la rica Catherine Tremayne se tropieza con su hijastra, la atractiva Diane, que logra convencer a Frank de que trabaje como chofer de su familia. Entonces empieza una relación de amor odio entre los dos que desembocará en uno de los grandes finales del cine negro.
Como con sus otras películas de cine negro Preminger parece casi alentar al público a simpatizar abiertamente con la femme fatale, desviado la atención del hombre engañado y traicionado. Para mi gusto Preminger caracteriza a sus hombres del cine negro de la mejor manera posible, por ejemplo, aquí Frank Jessup (Robert Mitchum) es un hombre sencillo, racional, con novia formal (Mona Freeman) pero que al final es seducido por una mujer totalmente irracional,
Frank al principio se siente atraído por la riqueza de Diane pero pronto se da cuenta de su maldad, aún así Frank no puede librarse de las garras de Diane. No es un hombre sumiso, si no que se da cuenta de como es ella pero no tiene fuerza y cae en su hechizo.
En el rodaje de esta película se juntaron dos hombres de fuerte carácter, Mitchum y Preminger, y juntos protagonizaron la famosa anécdota en la que durante el rodaje de la escena donde Mitchum tenía que abofetear a Jean Simmons, Preminger creía que él no estaba poniendo suficiente énfasis y le hizo golpearla varias veces más hasta que Mitchum incomodo por la situación se giro y abofeteo al propio Preminger, añadiendo: “¿Así le parece bien, Otto?”.
Cara de Ángel es una película que llegó un poco tarde al género negro y que tiene ciertas similitudes con la gran obra de Jacques Tourneur Retorno al Pasado, pero que a pesar de ello no pierde ningún interés para el espectador y no deja de ser uno de los grandes nombres del género por méritos propios.
sábado, 6 de febrero de 2010
Cara de Ángel 1952 (Angel Face)
jueves, 4 de febrero de 2010
Anatomía de un Asesinato 1959 (Anatomy of a Murder)

Es una película dirigida por Otto Preminger y escrita por Wendell Mayes basada en el best-seller del mismo nombre escrito por John D. Voelker en 1952 bajo el seudónimo de Robert Traver. El propio Traver basó la novela sobre el caso de asesinato en el que él mismo fue el abogado defensor. Es una de las primeras películas que se atrevieron en Hollywood a hablar claramente sobre una violación.
Anatomía de un asesinato es la mejor película de drama judicial que he visto, a pesar de sus dos horas y cuarenta minutos de duración, para mi necesarias, y de sus largas secuencias en el tribunal es sin duda una obra maestra, Otto Preminger demostró como se debe hacer una película de este estilo sin caer en el melodrama como ocurre habitualmente y sin hacerla sensacionalista o sentimental, a parte de su veracidad judicial, ya que cabe señalar que algunos profesores de Derecho de la Universidad de California UCLA la utilizan como una herramienta de enseñanza, ya que abarca (desde el punto de vista de la defensa) todos las etapas básicas en el sistema de justicia penal de EE.UU.
Los diálogos aparecen de una manera tan inusualmente franca para el año en que se rodó 1959, que fue una de las primeras películas de Hollywood en impugnar el Código Hays, junto con Billy Wilder, Con faldas y a lo loco (1959) y Psicosis de Alfred Hitchcock (1960). Es más muchos cinéfilos creen que estas películas impugnaron las directrices de la censura de la industria del cine.
La película transcurre en Michigan, donde el abogado Paul Biegler el magnífico James Stewart, un ex fiscal de distrito que ha perdido su reelección y que ahora pasa la mayor parte de su tiempo pescando, tocando el piano y saliendo con su amigo y colega el alcohólico Parnell McCarthy (Arthur O'Connell). Hasta que un día Biegler es contactado por Laura Manion (Lee Remick), la esposa del teniente del Ejército de EE.UU. El grosero Frederick "Manny" Manion (Ben Gazzara). Resulta que el teniente ha sido detenido por el asesinato en primer grado del propietario de un bar Barney Quill del que a su vez Laura afirma haber sido violada. Manion no niega el asesinato, pero Biegler logra empujarlo a una posición en la que afirma no tener memoria de lo ocurrido, por lo que podrían lograr su libertad con la defensa de un impulso irresistible una versión de una locura temporal.
Pero la defensa no será fácil ya que el fiscal del distrito es asistido por el poderoso abogado Claude Dancer el genial actor George C. Scott. Otto Preminger logra mantenernos atentos y dubitativos en este filme donde contrariamente a las películas judiciales, aquí ya sabemos la verdad de lo que ha pasado, sabemos que Laura ha sido violada y que su esposo asesinó al dueño del bar, pero la batalla entre los dos abogados es sensacional.
El papel del juez se ofreció a los actores Spencer Tracy y Burl Ives, pero al final fue Joseph Welch, abogado en la vida real, famoso por defender a Joseph McCarthy durante la audiencia de un anti-comunista, el que interpretó al juez, Welch aceptó el papel sólo después de que Preminger accediera a que su esposa formara parte del jurado de la película.
La impresionante banda sonora de la película fue compuesta por Duke Ellington y Billy Strayhorn y tocada por su propia orquesta. Fue uno de los primeros filmes en el que casi la totalidad de su banda sonora esta compuesta de jazz.
La fama y el reconocimiento de anatomía de un asesinato ha ido creciendo con los años, pero aún así recibió numerosos premios tras ser estrenada, como los premios de la Asociación de Críticos de Nueva York NYFCC al Mejor Actor para James Stewart y al Mejor Guión para Wendell Mayes en 1959, también el mismo año recibió en el Festival Internacional de Cine de Venecia la Copa Volpi al Mejor Actor James Stewart y el premio Grammy al Mejor Álbum como Banda Sonora.
Merece la pena disfrutar de estas dos horas y cuarenta minutos, de auténtico cine, filmado sensacionalmente por Otto Preminger, acompañado de actores como James Stewart, George C. Scott o los siempre originales títulos de crédito de Saul Bass. Una auténtica delicia cinematográfica.
jueves, 10 de diciembre de 2009
Tempestad Sobre Washington 1962 (Advise and Consent)
Está basada en la novela homónima ganadora del Premio Pulitzer, publicada en 1959 y escrita por Allen Drury. La película fue adaptada para la pantalla por Wendell Mayes y fue dirigida y producida por Otto Preminger. Es una de esas películas de Preminger en las que se atrevió a tocar un tema hasta entonces tabú como es la homosexualidad. La película cuenta con una colaboración habitual en Preminger y es la del Saul Bass famoso diseñador gráfico que brilló por el original diseño de numerosos títulos de crédito como por ejemplo en Anatomía de un asesinato, Psicosis o Tempestad sobre Washington.
Otto Preminger hace una crítica a toda la maquinaria de la política de Washington con una gran sutileza. Su brillante uso de los diálogos permite que el relato fluya a la perfección detrás de los personajes, aunque éste fue un hecho que no gustó a algunos críticos de la época, el exceso de diálogos, de tal manera que se hacía difícil de seguir, pero en una película política de esta entidad, Preminger no lo pudo hacer mejor, consiguiendo que el espectador sea incapaz de comprender las ramificaciones de la trama hasta que la película no está llegando a su fin, y aún así éste no perderá la atención durante toda la duración del filme.
Un hecho común en la historia de la política y en este caso a dos de los personajes de filme es que tanto Fonda como candidato a Secretario del estado y el Senador Don Murray Anderson se convierten en víctimas cuando las consecuencias del pasado, vuelven para destruir el presente, en un caso el coqueteo con el comunismo y en otro la homosexualidad.
Aunque para mí la película cobra siempre más interés cuando aparecen Henry Fonda y Charles Laughton en pantalla, fue Burgess Meredith quien tuvo mayor reconocimiento en su breve intervención, recibiendo el Premio de la Asociación de la Crítica Estadounidense (National Board of Review: NBR), al mejor actor de reparto, en 1962.
La película comienza cuando en Washington DC se produce en un torbellino debido a que el Presidente de los Estados Unidos gravemente enfermo pide al Senado en "consejo y consentimiento" (título original de la película Advise and Consent) para la designación de Robert Leffingwell (Henry Fonda), una figura muy controvertida, como el nuevo Secretario de Estado.
La principal oposición a este nombramiento es la planteada por Seab Cooley Senador de Carolina del Sur, papel interpretado magníficamente por Charles Laughton. A partir de aquí se libra una durísima batalla en el Senado, con acusaciones personales, amenazas y chantajes, que acaban con el suicidio de uno de los senadores por la revelación de una aventura homosexual cuando estuvo en la guerra.
Otto Preminger con su especial habilidad para realizar las películas con un ritmo tan fluido, y también gracias al impresionante elenco de actores protagonistas, logra que una película de casi dos horas y veinte minutos sobre una trama política no sea aburrida, tediosa ni complicada sino que se convierta en una obra de gran interés para el público.
miércoles, 21 de octubre de 2009
París, Bajos Fondos 1952 (Casque d´Or)
La obra se basa en la historia real de Amélie Hélie, una prostituta francesa del París de 
Tal vez Casque d´Or representa mejor que ninguna de sus películas, la manera de hacer cine de Jacques Becker. Su principal preocupación es mostrar la esencia de la vida humana, sufrimiento, placer, derrotas, victorias. Becker dijo una vez: “No quiero demostrar nada, excepto que la vida es más fuerte que todo lo demás”. El primer encuentro ente Manda y Marie lo demuestra, el intercambio de palabras es casi inexistente pero no es necesario, porque el lenguaje corporal lo sustituye, y uno se da cuenta instantáneamente la atracción entre ambos. 
La historia se centra en la relación entre Georges Manda (Serge Reggiani) y Marie (Simone Signoret), Marie es la novia de Roland jefe de una pandilla de delincuentes, y Manda es un ex convicto que ahora lleva una vida formal, y que casualmente conoce a uno de los miembros de la pandilla, en un bar bailando es como se conocen y se enamoran a primera vista los protagonistas.
Tras empezar una relación en secreto la banda de Roland se entera y esto hace que los dos hombres, Manda y Roland organicen una pelea en la parte de atrás de un bar para resolver sus diferencias, finalmente Roland muere. A partir de aquí los enamorados se enfrentan a grandes dificultades y tienen que huir al campo. Más adelante se suceden intentos de traición y chantaje hacia Manda, el cual tendrá que superarlos como sea, siempre teniendo en mente su amor por Marie.
Es imposible no hablar de la maravillosa actriz principal, Simone Signoret, es uno de los mejores papeles de esta legendaria actriz francesa, en los que combina el lenguaje corporal, facial y el diálogo de una forma inmejorable. Pudo ayudar a esta interpretación los consejos que dio Becker a sus actores: “Quería que mis actores se comportaran como si estuvieran viviendo el momento, no como si simplemente fueran vestidos de época”. Así, Becker demostró que fue también un gran director de actores, sensible y atento consiguió sacar siempre lo mejor de ellos. 
Para mí París bajos fondos, es después de Le Trou la mejor película de Jacques Becker, una obra cargada de sensaciones, que te hace disfrutar y sentir la historia como si la estuvieras viviendo tú mismo, ésto es debido a la naturalidad y la manera que tiene Becker de rodar y de enfocar sus obras, con una sensibilidad única.
lunes, 19 de octubre de 2009
No Toquéis la Pasta 1954 (Touchez pas au grisbi)
Es una adaptación de la novela homónima de Albert Simonin, de la que se dice que tuvo un impacto revolucionario en la escritura de delincuencia francesa. Se estrenó en Paris en Marzo de 1954, donde no obtuvo un gran éxito. Marcó el debut de Lino Ventura en la pantalla. No toquéis la pasta es un claro ejemplo de las influencias culturales entre Francia y EEUU, en el ámbito cinematográfico, como por ejemplo en las películas de delincuencia francesa y gángsters, películas con las que los franceses y americanos se atribuyen la creación del cine negro.
Lo que si es cierto, es que No toquéis la pasta allanó el camino a otras grandes películas francesas de robos al estilo americano, que se realizaron después de 1955, un ejemplo podría ser la famosa y gran película Du Rififi chez les Hommes (Rififi) de Jules Dasin.
Desde el final de
Contrariamente al prototipo de héroe en las películas de gángsters, Max ha alcanzado ya un poder que en realidad no quiere o no necesita más, cuando tradicionalmente se muestra como los gángsters llegan al tope de poder y por ambición les desborda y lo llegan a perder todo.
La película se centra en Max que ha dado el que quiere que sea su último golpe, el robo de cincuenta millones de francos en lingotes de oro, el robo debió ser fácil, lo difícil será esperar el tiempo necesario para que el botín pase desapercibido y pueda ser vendido.
En No toquéis la pasta a Becquer no le hace falta mostrar ni siquiera explicar el robo, simplemente se ve un informe en el periódico. El genio de Becquer prefiere centrarse decididamente en lo que viene antes o después de las acciones decisivas. Por eso podemos ver a Gabin y su socio del crimen, a medianoche en uno de los apartamentos de Max, como comen paté con tostadas y beben vino, y como luego se cepillan los dientes, y se reparten las camas y los pijamas tranquilamente en lo que es para mí la secuencia más memorable de la película.
domingo, 18 de octubre de 2009
Los Amantes de Montparnasse 1958 (Montparnasse 19)
Los amantes de Montparnasse es un inquietante examen sobre la figura del artista incomprendido, y de lo irónica que puede llegar a ser la fama. La película repasa los últimos años de vida del pintor Amedeo Modigliani. Becker realizo una magnífica película, honesta pero profundamente pesimista, que deja al espectador con una amarga sensación.
Modigliani fue uno de esos artistas con un talento desbordante pero que en su vida nunca llegaron a reconocerles su éxito, y que después de su muerte pasan a ser genios de la historia del arte. Su trabajo fue rechazado y ridiculizado durante toda su vida. Modi, como le conocían sus amigos, era un hombre de excesos, indisciplinado e inestable, en ocasiones violento y alcohólico, pero nadie duda ahora de su genuino talento. Su falta de concentración, la mala suerte y su comportamiento autodestructivo hicieron que el indiscutible valor artístico de Modigliani no fuera reconocido en vida.
Los amantes de Montparnasse originalmente iba a haber sido dirigida por Max Ophuls, pero cayo gravemente enfermo de manera que no podía hacerse cargo del proyecto, y sugirió que otro gran director dirigiera la película, Jacques Becker, Ophuls murió días antes del estreno de la película. Becker prefiere centrarse en la parte más sombría del genio, mostrando continuamente escenas de él en los bares, con sus amantes, o en sus momentos violentos, en vez de mostrar al artista trabajando, aunque Modigliani no se caracterizó por una pintura meticulosa, sino que utilizaba grandes trazos y termina sus obras muy rápido, habitualmente pintaba en momentos de gran inspiración, cuando estaba ebrio o después del alguna experiencia intensa.
Gerard Philipe interpreta el papel de Modigliani de manera sensacional, viendo su actuación se podría pensar que el papel estaba escrito literalmente para él, es sin duda uno de sus mejores papeles. A esta buena interpretación contribuyó el director de fotografía Christian Matras que captura en la cara de Philipe una verdadera sensación de tormento y desesperación. Gerard Philipe murió pocos años después de rodar la película, casualmente a la misma edad que Modigliani, a los treinta y siete años.
Otra gran personaje de la película es su agente y gran amigo, el marchante de arte Zborowsky, que siguió siendo su representante incluso con el poco mercado que tenia Modi y el escaso beneficio que le reportaba, aún así lo acompaño en todo momento, pagándole el alquiler el mismo, buscando continuamente compradores y animándole en los momentos mas difíciles. Modi, encontró a la mujer que de verdad amaba, dejando de una vez a un lado a sus amantes, en una academia de pintura, una joven estudiante, Jeanne, que quedó totalmente enamorada de él, de tal manera que desafía a sus padres marchandose de casa para poder compartir la vida con el genio.
La escena final de la película cumple su objetivo de una manera muy eficaz, es un final trágico y doloroso, que te produce rabia y tristeza por lo acontecido. Jacques Becker no quiso mostrar en el film, el tremendo desenlace que tuvo la historia en la vida real, después de la muerte de Modigliani, Jeanne su mujer, embarazada de nueve meses en ese momento, se suicido saltando desde lo alto de un quinto piso. Jacques Becker supo plasmar muy bien la gran fuerza y el carisma que tienen este tipo de artistas, la atracción que producen a la gente que les rodea, teniendo siempre grandes defectos, y aún así pueden llegar a provocar algo tan trágico como el suicidio de Jeanne.
sábado, 17 de octubre de 2009
La Evasión 1960 (Le Trou)
La evasión es una obra maestra indiscutible, además es una de las películas por las que siento especial predilección, una película que no se me olvida nunca y que siempre que hablo de cine la tengo presente. La evasión fue aclamada como obra maestra por los directores de la nouvelle vague y más particularmente por François Truffaut. Hoy en día sigue manteniéndose como uno de los mejores dramas carcelarios de todos los tiempos, teniendo en cuenta lo amplio que es el género y la cantidad de films que se han realizado posteriormente sobre fugas.
Es inevitable no comparar La evasión con la gran película de Bresson, Un condenado a muerte se ha escapado, y de la que ya hablé en la temática del propio director. Pero estas dos películas tienen muchas diferencias, la de Bresson es más un trabajo espiritual, en cambio, Becker se centra más en la realidad, sombría y oscura. Además de que el deseo de escapar de la prisión en la película de Bresson es una cuestión de vida o muerte y en la de Becker está impulsada por la necesidad de ser libre y destruir el régimen que trata a los prisioneros como animales.
Para añadir más sensación de realismo, Jacques Becker incluyó actores no profesionales para la película y además no hay una sola nota musical durante todo el largometraje hasta que aparecen los títulos de crédito, es realmente difícil imaginar una película de gran tensión y suspense con ausencia total de música, pues Becker lo consigue magistralmente.
La evasión está basada en un hecho real de la postguerra, en el que un grupo de cinco presos tratan de llevar a cabo una fuga en la cárcel de
La película comienza con el protagonista de la película, Roland, diciendo: “Mi amigo Jacques Becker ha descrito con todo detalle una historia verídica, la mía” y es verdad, porqué el actor que interpreta a Roland, Jean Keraudy, participó en el intento de fuga que se describe en la película, y donde interpretó el papel que tuvo en la vida real.
Le Trou, título original, y que quiere decir “el agujero” no hace referencia a la prisión ni a la celda que los mantiene encerrados, sino al agujero que excavan en su celda durante la fuga, un agujero que conduce a la liberación, una escena esplendida se produce cuando dos de los presos terminan el agujero y pasan a través del alcantarillado, y asoman sus cabezas por la alcantarilla viendo la calzada, la libertad.
Gran parte de la fascinación visual de la película gira en torno al proceso doloroso de excavar ese túnel a través de la pared de hormigón de la alcantarilla que hay bajo la celda. Los largos planos detallistas de los trabajos que realizan para fugarse como el incesante golpear del hierro contra la piedra del suelo de la celda, un golpear tan duro y difícil, hace que el espectador comparta su dolor, su frustración, pero también su optimismo. Muchas escenas de los métodos que usan, sobre todo Roland, para salvar todas las dificultades técnicas que se le plantean en su camino a la libertad son magistrales, como el ejercicio circense que hace junto a Manu para no ser vistos por un guardia tras una columna, genial.
Se ha comentado muchas veces el perfecto control que posee Jacques Becker sobre el tiempo cinematográfico, y en La evasión lo muestra de forma muy compleja, el tiempo de la película está dividido en dos partes. En la primera, Becker insiste en reflejar el tiempo real, dando mucha importancia a los acontecimientos que tendrían lugar si fuera la vida real. Sin embargo en la segunda mitad, Becker aprovecha inteligentemente que los presos antes no podían medir el tiempo y que Roland ha fabricado un reloj de arena, entonces ahora el tiempo se puede medir y con ello la película va más deprisa, las acciones son más cortas y menos detallistas, este contraste de tiempos nos prepara para el sorprendente final de La evasión.
Uno de los detalles que más me gustan de la película es el invento del pequeño periscopio, que fabrican con un trozo de espejo y un cepillo de dientes, impresionantes las imágenes filmadas a través del espejo. Ya que los guardias hacen estrictos controles a los presos, tanto en los paquetes de alimentos, como en el horario, etc, pues ellos usan este artilugio para espiar a los guardias, y contrarrestar así sus métodos invasivos. 
lunes, 21 de septiembre de 2009
Metrópolis 1927 (Metropolis)
Hablar de Metrópolis es toda una responsabilidad, por que es hablar de una auténtica obra de arte, no sólo del cine, sino de la historia del arte. Es una obra que ha sido analizada y estudiada hasta el más mínimo detalle, por cientos de críticos y expertos del cine y otras artes, una obra que se ha tratado de reconstruir fielmente en numerosas ocasiones con un cuidado digno de la restauración de grandes cuadros o esculturas. Ésto nos da una idea de la dimensión artística y cultural de la película. Fue nombrada Patrimonio de
Producida en los estudios Babelsberg por 
La película es considerada uno de los grandes exponentes del expresionismo alemán, aunque la arquitectura retratada en la película parece estar basada en el modernismo contemporáneo y el Art Deco, esta última, es una marca de estilo considerada un emblema de la clase burguesa europea del momento y así mismo asociada a la clase dominante de la película. El laboratorio de Rotwang con sus luces y la maquinaria industrial, es un elemento precursor de un estilo muy influyente en los posteriores años, como en el aspecto del laboratorio de Frankenstein o el estilo de los científicos locos de la cultura pop.
Ofrece efectos especiales y decorados que aún hoy impresionan al público moderno. El experto en efectos especiales Eugen Schüfftan fue el creador de los innovadores efectos visuales que fueron ampliamente aclamados durante años, gracias a él se conoce como el efecto Schüfftan a un proceso de grabación cinematográfico con ayuda de espejos que se puso en practica en Metrópolis y más tarde fue visto de nuevo en La muchacha de Londres (Chantaje) la película de Alfred Hitchcock de 1929. Toda la película esta dominada por la tecnología, mucha de la tecnología que se retrato en la película como las grandiosas máquinas, es hoy en día inexplicable, y no se sabe con certeza como y donde se rodaron.
El 10 de enero de 1927, una versión de 153 minutos de la película se estrenó en Berlín, con un éxito moderado. Debido a ésto la película fue cortada y reeditada, después llego el cine sonoro a finales de 1927 y los responsables de los teatros se encargaron de mostrar la película a la velocidad estándar del cine sonoro, es decir, veinticuatro fotogramas por segundo, lo cual afectó al ritmo original de la película que era el habitual del cine mudo, dieciséis fotogramas por segundo, haciendo que la película se viera ligeramente acelerada.
La mayoría de los países junto con Estados Unidos, no estaban dispuestos a proyectar la película con una duración de más de 90 minutos, de esta manera pocas personas fuera de Berlín vieron Metrópolis como Fitz Lang originalmente tenia previsto.
En 1984 el productor musical especializado en pop-rock y bandas sonoras, Giorgio Moroder publicó una restauración de la película que incluía una banda sonora de música contemporánea en la que intervinieron entre otros el propio Moroder, Bonnie Tyler o Freddy Mercury. La versión no pudo haber sido recibida peor por la crítica, provocando un acalorado debate entre los cinéfilos. La versión de Moroder fue nominada a los Premios Razzie a la peor banda sonora original y al peor montaje o copia.
En 2001 con motivo del 75 aniversario, una nueva restauración de la que se encargó 
Joseph Goebbels quedó impresionado por la película y claramente se tomó en serio el mensaje, ya que en uno de sus discursos en 1928 hizo referencia al mensaje de Metrópolis: “El mediador entre la mano y el cerebro, debe ser el corazón”. En parte debido a éso Fritz Lang declaró en una entrevista con Peter Bogdanovich su descontento con Metrópolis, donde dijo: “Usted no puede hacer una foto consciente de la sociedad en la que se diga que el intermediario entre la mano y el cerebro es el corazón. Quiero decir, eso es un cuento de hadas, yo estaba mucho mas interesado en las máquinas.” En 1933 su mujer Von Harbou se convirtió en un apasionado miembro del Partido Nazi y Lang se divorció de ella en 1934.
Como muchas películas de gran presupuesto de la época, la versión original de Metrópolis tenía una banda sonora original destinada a ser realizada por grandes orquestas que acompañarían a la película en los teatros más importantes. La música fue compuesta por Gottfried Huppertz, que para Metrópolis compuso una partitura orquestal que incluye muchos elementos de la música de Richard Wagner y Richard Strauss. Su música jugó un papel fundamental durante el rodaje de la película, ya que en la filmación de muchas escenas, fueron acompañadas por el propio Huppertz tocando el piano para conseguir un cierto efecto en los actores.
La película contiene una escena en la que María cuenta una variación de la historia del libro Bíblico del Génesis, de 
Metrópolis examina un tema común de ciencia ficción de la época: La crisis social entre trabajadores y propietarios en el capitalismo. Como toda gran obra de arte sirve de inspiración en infinidad de campos, si nos centramos en el cine, no hay casi ninguna película de ciencia-ficción que no haya sacado partido de Metrópolis, por citar algunas, Blade Runner, Brazil, Star Wars, Superman, Batman y un largo etcétera, también en la música como por ejemplo el video de la canción de Queen, Radio Ga Ga, está inspirado en la película, o el productor estadounidense de techno más conocido, Jeff Mills lanzó una versión de la banda sonora, y en otros aspectos como el dibujante de manga japonés Osamu Tezuca que utiliza la película como inspiración para su novela de mismo nombre. De su influencia se podría estar hablando mucho más tiempo.
Como dije al principio, hablar de Metrópolis es algo muy importante, y en este artículo he intentado resumir los aspectos que me parecen más interesantes de la película y de su historia, si Metrópolis te entusiasmó, como a muchísima gente, podrás completar tu conocimiento sobre ella en infinidad de fuentes. Gracias a películas como esta, el cine es una maravilla, una combinación de artes escénicas, un placer para el espectador. Después de ver Metrópolis, ¿Quién se atreve a negar que el cine sea un arte?.




